
Rouch es una galguita que ha ido dando tumbos de mano en mano, de galguero en galguero, hasta que finalmente terminó en la calle y la atropelló un coche. Una persona que vio el atropello ocurrido en La Cañada Real, decidió recogerla y acercarla a una de nuestras clínicas
colaboradoras.
Afortunadamente para Rouch, el atropello sólo le causó lesiones menores.
Contactamos con el titular de su chip, pero no quiso hacerse cargo de ella, así que, en ese momento entró a formar parte de la familia Pérrikus, adquiriendo como nombre el de la veterinaria que la atendió.
Sin problemas con personas ni con perros, es una perra bastante alegre, aunque muestra miedo en ciertas situaciones.
Nos encantaría decirle a Rouch que va a encontrar un hogar definitivo y no va a seguir cambiando de sitio en sitio y olvidar ya su inestabilidad del pasado.


