
El pequeño Nicolás ha pasado mucho tiempo viviendo en un criadero, donde trabajaba sin descanso para generar camadas en un lucrativo y triste negocio. Con el paso de los años, Nicolás ya no es tan joven y dinámico y ha sido sustituido por otro macho reproductor. Así que, como considerábamos que también tiene derecho a tener una vida en condiciones, decidimos hacernos cargo de él.


