
Kika lo ha pasado mal en la vida, nunca lo ha tenido fácil y, como muchos galgos en España, el sufrimiento ha marcado su carácter.
Kika es una perra muy, muy miedosa. Y eso le ha condicionado a la hora de encontrar una familia.
Nosotras nunca perdemos la esperanza de encontrar familia para todos nuestros perros, pero reconocemos que Kika lo tiene complicado para ser adoptada.
Ojalá nos equivoquemos y pueda conseguir una familia que le devuelva la confianza que la vida le ha robado.


