
Flash al principio se muestra tímido con las personas, pero con un poco de paciencia y tiempo coge confianza y se convierte en un tontorrón amoroso y simpático. Es un perro muy divertido y juguetón.
Con otros perros es sociable, su único problema es a la hora de jugar, cuando todos se ponen a correr él no controla la mordida y en lugar de darles sólo un toque llega a morder, por lo que a la hora de soltarlo con más perros para que jueguen hay que tener cuidado.
Por lo demás no tiene problemas ni con la comida ni con compartir cosas.
Flash ha pasado por una mala etapa y nuestros veterinarios investigaron qué podía estar provocando su mal estado de salud, con unos cuadros digestivos tan graves, que llegó a quedarse completamente en los huesos. No se consiguió llegar a un diagnóstico definitivo.
Gracias a la incansable lucha de Mercedes y las cuidadoras de albergue, hemos conseguido estabilizarle y que recupere el físico y la alegría de vivir.
Ahora sólo le falta que vengas a adoptarle y disfrutes de este ser excepcional.


