
Os presentamos a la original y peludita Esmeralda.
A pesar de ser una galga muy joven, Esmeralda no lo ha tenido fácil. Nacer en cuerpo de galgo en este país la mayor parte de las veces significa no disfrutar de una vida en familia o una socialización suficiente.
Esmeralda es una perra con miedos. Lo cual no significa que haya sido maltratada, pero no ha sido correctamente socializada y no termina de conocer al ser humano.
Llegó hace tan solo unas semanas junto a otra compañera, Perla, con la que ha desarrollado una relación de confianza, así que comparten habitación en nuestro albergue.
Esperemos que Esmeralda empiece a descubrir que la vida junto a los seres humanos puede ser maravillosa. Y ojalá que podamos ofrecerle una familia dispuesta a luchar por ayudarla.






