Nacha fue abandonada en una residencia. Es
una perra alegre y de buen carácter, capaz de lidiar con un
compañero como Otto, sin miedo pero sin agresividad, jugando
incansablemente con Nika y con él y sin ningún problema para
compartir también sus juegos en el grupo de Rita, Dagaz, Mona y
Peke. Cariñosa y con gran necesidad de afecto, pero sin traumas.