Carbó fue encontrado en un pueblo de Almería y en la actualidad está en una
residencia, esperando tener plaza en el albergue. Es un perro simpático y
cariñoso, un poco salvaje como corresponde a su edad, pues constantemente
salta y corre y de momento no obedece a ordenes. Tiene vocación de perro
ovejero, pues en un momento que logró escaparse agrupo todo un rebaño de
ovejas que estaban pastando desperdigadas por la montaña.