Brutus fue dado en adopción por nosotros
en dos ocasiones. La primera la tuvieron que devolver por una enfermedad de
Alzheimer de su dueño. La segunda, después de 5 años de vida familiar, fue
devuelto
hace 4 meses por motivos varios, ninguno relacionado con el perro, sino con
las circunstancias personales de su dueña. En estos 4 meses nos hemos
resistido a ponerle en la web, porque su antigua dueña dijo "que si se le
solucionaba el problema vendría por él", pero a estas alturas él sigue aquí y
ni siquiera nos ha llamado para preguntar como está. Mientras han sido meses
de lloros constantes cuando le dejabamos en la jaula después de los recreos,
de buscar incansablemente el grupo con el que estuviera más adaptado, de
intentar paliar con caricias el abandono sufrido. En estos días es cuando
verdaderamente le hemos visto empezar a ver menos triste, jugar con sus
compañeros de patio, que casi todos son cachorros, jugar a la pelota como loco
cuando le podemos dedicar un rato y disfrutar retozando en la nieve. Queremos
darle la oportunidad de acabar su vida en una familia que le de todo el
cariño, los cuidados y el respeto que se merece. Mientras intentaremos seguirá
con nosotros e intentaremos que lo pase lo mejor posible.