Como mucho nuestros acogidos, fue tirado por
encima de la valla de un chalet de un pueblo de la sierra.
También como mucho de los perros pertenecientes a su raza, ha
sido un cachorro muy asustadizo y tímido, con mala relación con
los humanos, pero sin problemas con sus congéneres. Hace un mes
decidimos sacarle a una casa de acogida para intentar resolver
el problema de su timidez antes de que fuera demasiado tarde. En
la actualidad, aunque sigue siendo un poco retraído con
extraños, se ha adaptado perfectamente a la vida familiar y por
las mañanas acude gustoso a recibir caricias de sus acogedores.
Convive con otros 4 perros con los que no tiene ningún problema.