Otto necesita una
familia definitiva que quiera y pueda dedicarle todo el amor y las
atenciones que necesita, que le de la posibilidad de canalizar
toda su energía, y que le permita hacer mucho ejercicio. También
tiene que aprender lo que hasta ahora nadie le había enseñado, y
es, que existen unas normas que debe respetar; con cariño y
paciencia Otto estará encantado de aprenderlo todo pues es muy
receptivo a las personas, a las que adora. Es celoso y dominante
con otros perros, y ahora tendrá también que aprender a compartir
con el resto de sus compañeros del albergue.