Pérrikus,
cruce de mastín, localizado en El Berrueco, maltratado, apedreado, herido de un golpe en la cabeza y con 130 espigas clavadas en las patas.
Tardamos varios meses en cogerlo, fue toda una aventura. Tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones, y una vez restablecido en casa de un miembro del grupo, intentó tirarse por la ventanilla del coche, cuando éste lo trasladaba al albergue.
Pasó cuatro meses aislado del resto de los perros y con enorme desconfianza hacia los humanos. Gracias a un voluntario de ANAA, que se preocupó de ganarse su confianza y de miembros de nuestra Asociación que se introducían en la jaula para que se acostumbrara a la cercanía de un humano, mientras le daban jamón y galletas. Finalmente ha sido adoptado por unas personas que tienen una finca, donde está a sus anchas, ha engordado y esta muy contento y feliz.
Nuestra Asociación adoptó su nombre.
Pérrikus cruzó el puente del arco
iris en el verano del 2009 después de una vida plena de satisfacción y
bienestar. Estamos desolados.