Queridas Mercedes y Mª Luisa,
Me dirijo a vosotras ya q. os conozco personalmente pero este e-mail va dirigido a todos los voluntarios de Pérrikus q. conocieron y cuidaron a COSMO.
Hoy 14 de Octubre hace justamente un año q. me llevé a Cosmo de Perrikus; cuando pienso en todo lo acontecido desde entonces no puedo evitar sino emocionarme. Qué complicadas y difíciles fueron nuestras primeras semanas juntos, cuando lo sacaba de casa ¡como tiraba de la correa!, en esos momentos le odiaba a él , a vosotros y sobre todo a mi misma por haber escogido a un perro tan grande y fuerte y por no saber como manejar la situación; durante esas primeras semanas tantas veces (trás algunas caídas y moratones, ampollas , erosiones y durezas en las manos) pensé en devolveroslo, pero tras los tormentosos paseos, una vez de vuelta en casa cuando lo veía acurrucado en su rincón mirándome con sus "ojos pintados" o sentado en el sofá (¡su sitio favorito!) con su barbilla apoyado en mi regazo todo parecía calmarse además su comportamiento dentro de casa era impecable por lo que me veía incapaz de abandonar a semejante criatura; pensé en enviarle a un centro de adiestramiento en pista (supongo q. en un intento de "quitarmelo de encima" unas semanas ya q. me encontraba exhausta), afortunadamente seguí el  buen consejo de Mercedes de no hacerlo ya q. Cosmo lo podría haber interpretado como un nuevo abandono (hubiera sido el tercero en pocos meses); gracias a Mercedess quién me puso en contacto con LEAL CAN conocí a Chrissi, con sus enseñanzas, asesoramiento, su buen saber hacer e instrumentos tan simples y nada lesivos como el arnés "easy walk" y un clicker y sobre todo sin ningún tipo de violencia sobre Cosmo (sin collares estranguladores ni tirones bruscos de la correa con los q. el pobre jadeaba sin cesar) en poco tiempo el panorama cambió radicalmente; desde entonces con paciencia, tenacidad, perseverancia y con mucho cariño me he ido haciendo con él y nos hemos ido adaptando el uno al otro; actualmente disfrutamos de maravillosas tardes en el campo, él corriendo como loco persiguiendo a conejos y pájaros y también de tranquilos paseos urbanos al amanecer antes de irme a trabajar o por las noches antes de dormir; no todo está conseguido en su educación (prefiero esta palabra que adiestramiento, creo q. son conceptos bien diferentes) y aún paso mis malos momentos con él como cuando "la monta" al cruzarse con otros machos cuando va con correa o cuando tarda en acudir a mi llamada en el campo (pero siempre termina acudiendo!) pero se trata de un macho joven al q. todavía le queda por madurar; también queda mucho por hacer por afianzar nuestro vínculo y sacar el máximo provecho de nuestras
posibilidades de ocio juntos, estamos iniciándonos en la práctica del Canicross (aprovechando mi afición a correr) y más adelante me gustaría enseñarle a correr sujeto a la bici con el fin de retomar la práctica del
ciclismo que dejé de lado desde q. él está conmigo. Sin ánimo de ser proselitista, pero por el bien de otros perros creo necesario comentar que en este país donde sigue imperando el adiestramiento tradicional "duro con los perros" en el q. se castiga con estranguladores (hasta con pinchos) y tirones bruscos (con esas tremendas correas de
cadenas) los comportamientos indeseables de los perros se trate de divulgar los beneficios de la educación "en positivo" donde se premia y felicita efusiva y cariñosamente las conductas deseables y la utilización de arneses
no lesivos (tipo "easy walk", "head leader", halti...etc) en lugar de esos tremendos estranguladores y collares con pinchos que tanto se ven por las calles de Madrid y creo q. vosotros podeís hacer mucho a favor de este tipo de educación "en positivo" informando a futuros adoptantes de vuestros
perros.
Por último , como bien dice el refrán "es de sabios y bien nacidos" ser agradecido" (no es q. me considere sabia, pero sí bien  nacida!) quiero expresar mi eterna gratitud a Pérrikus por haber acogido y cuidado a COSMO hasta que el azar o el destino (quién sabe!) hizo q. cayera en mis manos y al que considero un verdadero regalo de  Dios (para los q. son creyentes) o de la madre Naturaleza (para los q. como yo somos agnósticos). También mi agradecimiento a Chrissi de Leal Can por su asesoramiento en la educación de Cosmo y por haberme introducido en el mundo de la "educación en positivo" de los perros.

Con cariño, María.