|
|
| Mi querido Aquiles: No quiero que esta sea una carta triste porque no va con tu carácter ni con tu forma de ser. Se que, si mi vieras llorando, me mirarías con tus preciosos ojos castaños diciéndome "¿qué pasa mami?, no llores, ¿nos vamos de excursión? Y eso es lo que has hecho, te has ido a unas de esas excursiones que te gustan tanto, pero te has ido tan lejos que no puedo seguirte. Tus ojos castaños, esos ojos que me enamoraron cuando los vi por primera vez en este foro en Internet, esos ojos que, sigo estando convencida, me miraban sólo a mi. Es curioso el tema de la memoria, yo que olvido lo que hice ayer, recuerdo perfectamente el e-mail que envié a Perrikus: "He visto la foto de Nerón en Internet. Es precioso. ¿Lo enviáis fuera?" Y llegó la respuesta de Kirsten "Nerón, ahora Aquiles, tiene un problema en una pata, pero si sigues interesada llama al... " ¿Interesada? Aquiles ya eras, aunque aún no lo sabías, parte de mi familia, y llamé y llamé, y tanto insistí que, aunque había varias familias interesadas, nosotros fuimos los adoptantes escogidos. Y así llegaste a casa. Recuerdo el momento saliendo por la puerta del Aeropuerto. Me pareciste tan pequeño y desvalido, como me engañaste ... Y empezamos a luchar por tu patita. Siento tanto ese año, lo que te hicimos sufrir. Recuerdo que cuando nos veías coger las correas de tus hermanos salías corriendo hacia la bolsa y te metías y nos mirabas diciéndonos "yo ya estoy listo ¿nos vamos?" Después de un año nos tuvimos que rendir y tomar la dura decisión de amputar. Me volviste a demostrar lo fuerte que eres y tus ganas de vivir. No se si perdonarte el viaje de vuelta de la clínica a casa, gimiendo sin parar, hasta que llegamos y decidiste que mejor en la cama y te subiste de un salto y luego pensaste, mejor con la pelota, y te fuiste a buscarla. Enseguida empezaste a correr y me mirabas con tanta felicidad: "mami mira como corro ¿has visto? igual que los demás, ¿nos vamos al parque?" Has sido un ejemplo para mucha gente del Club de Kat, pero sobre todo has sido un ejemplo para mi. Por muchas teoría que haya leído sobre como influye en nuestra vida nuestras propias auto limitaciones, nada ha sido más ejemplificador que verte jugar y correr. Gracias a ti he conocido personas maravillosas que nos están apoyando en estos momentos y que se que sienten, casi tanto como nosotros, que te hayas ido. Y ahora disfruta de esta excursión que has empezado. Al menos no tendrás que volver a por la torpe de turno para animarme con tu mirada. Te queremos mucho mi gladiador. |