A Candela la encontraron abandonada en una obra, la
llevaron a una residencia de perros mientras esperaba que hubiera un hueco en
nuestro albergue.
Es desconfiada y miedosa, pero estamos seguros de que
debido las atenciones y el cariño que recibe de nuestras voluntarias cambiará su
comportamiento y se convertirá poco a poco en una perrita cariñosa y confiada.