Blue ha vivido toda la vida en una casa, pero en los últimos tiempos
hizo un síndrome de ansiedad por separación, que motivo la
denuncia de los vecinos del inmueble. Con nosotros no ha
experimentado ese cuadro, pero se ha pasado desde que la
trajeron, todas las horas del paseo echada debajo de un árbol
mirando el camino y cuando la guardamos aúlla muy bajito. Se
lleva muy bien con su compañero de jaula y ahora está empezando
a integrarse en el grupo.