Sandor fue adoptado cuando tenía 3 meses y
ahora ha sido devuelto al albergue. Motivo: porque no pueden
pagar la casa que tenían y se han ido a vivir con sus
respectivos padres que no quieren al perro en casa.
Independientemente de esto en el momento de su vuelta al
albergue se encontraba extremadamente delgado, perdiendo pelo
de invierno, señal inequívoca de que le han tenido siempre
fuera de casa.
En la actualidad y una vez castrado y
debidamente alimentado, Sandor está cada dia más fuerte y mas
guapo, siendo un animal con una fuerza y vitalidad
extraordinaria, que se lleva bien con otros perros, aunque
parece reclamar el liderazgo de la manada, pero sin
agresividad.