Lopez y Chino, hijos de Naya, son dos
cachorros sociables y cariñosos, pero tremendamente traviesos,
como todos los cachorros. Perfectamente socializados, no
obstante, no queremos que sean adoptados hasta los 3 meses
para reforzar su perfecta socialización con otros perros y con
personas, importante en todos los perros pero especialmente en
los de esta raza, cuya educación primaria es fundamental para
su comportamiento definitivo.
Necesitan adoptantes conscientes de lo que
es un cachorro, con tiempo para dedicarles y dispuestos a
cansarle con paseos y juegos. NECESITAN LICENCIA PARA PERROS
POTENCIALMENTE PELIGROSOS.